Esta cubetera pertenecía a mis abuelos, luego pasó de generación a mi mamá, y hace poco la rescaté de una cajón de cosas olvidadas.
Estuvo un tiempo dando vueltas, hasta que un día sentí que tenía que devolverle los años que había perdido estando guardada, así que con caracoles y piedras y un poco de agua recobró vida y muchos recuerdos.
Así quedó en mi cocina.
23 jul 2010
Pequeños detalles
Suscribirse a:
Entradas (Atom)