A las que nos gusta guardar de todo "por las dudas", los frascos son los preferidos.
Y con la llegada del invierno la combinación:
frasco + polera vieja = frasco abrigadito
Estaba tan concentrada en hacerlos que me olvidé de las fotos del paso a paso,
pero se los iré explicando para que también lo puedan hacer.
Usé una polera vieja, la quería mucho pero ya no daba para seguir usándola.
La parte del cuello fue justo con un frasco de boca ancha (gordito y petacón)
como sobraba un poquito lo di vuelta para afuera (como la polera) y alrededor le pegué puntilla verde aqua.
Para ajustar bien y que no se caiga, le agregué una cintita blanca terminando con un moñito
(el "atuendo" lo podrás sacar para limpiar el frasco y luego volver a vestirlo)
Para decorarlo le agregué una florcita realizada con tafeta y unos botones, todo pegado con el querido uhu.
Para otros dos frascos, usé una manga de la polera.
Primero vestí el frasco más alto con toda la manga y luego corté a la medida.
Para decorarlo usé puntilla blanca y alrededor cintita bebe rosa.
En el centro un pedacito de broderie, puntilla rosa y un botón vintage, también rosa.
Una muy buena elección es combinar el rosa con el chocolate, en ambientes y vestuario,
y nunca pasa de moda.
Botones que perdieron su compañero, retazos de tela, puntilla y cinta, o lo que tengas
a mano servirán para armar estos lindos frascos.
Juntos o separados, como centro de mesa, en tu rincón preferido, para alegrar el hall de entrada,
para darle color a tu mesita de noche o también para regalar a alguien especial.
Un rayito de sol para iluminar este día gris!!!!
FELIZ JUEVES!!!





























