10 ago. 2015

Mi primer autorretrato

Una de las últimas recomendaciones que nos dejaba Jackie Rueda en el curso de fotografía Superstar fue "tomense fotos en su taller así los pueden ver desde dónde y como trabajan". Cuando la leí, me pareció una experiencia super divertida, pero tenía que practicar todo lo aprendido; para ese ejercicio faltaba mucho.


Había quedado latente la experiencia del "autorretrato"; pero hasta este momento no imaginaba cómo podía ser. Pedirle a alguien que tomara las fotos no era el ejercicio, a parte, quién me bancaría diciendo "ponete acá", "ese ángulo no", "tomá solo la mano", "hacé foco acá" y millones de indicaciones más; no, no iba a funcionar.


Necesitaba estar sola, en silencio, sin que nadie requiriera mi presencia. Tomé mi cámara y salí sin hacer ruido, la casa estaba organizada, era la tarde y llovía. Armé mi pequeño escenario y acomodé la cámara con el trípode sobre la mesa. La primer foto la tomé yo, obvio, esto de estar del otro lado de la cámara me generaba cierto nerviosismo.


























La idea era divertirme, así fue como me desdoblé y comencé con la sesión fotográfica a mi misma
"Mi primer autorretrato"
Y si, nada más fácil que hacer las fotos que uno quiere, como quiere y de la manera que se las imagina; "ahora me pongo así, sólo van a salir las manos, genial"
Sólo es cuestión de confiar en uno mismo.

"Qué cara de concentración, tampoco estás dando un exámen"

 "Ahora sí, rompiste la pose y estás medio sentada, qué canchera",
"me tendría que haber puesto otra ropa, ese sweter rojo no queda, hubiera buscado algo más neutro"; la diversión empezaba a aparecer y la crítica también. 


Generalmente cuando trabajo siempre escucho música; pero esta vez estaba tan concentrada en las sesión de fotos, que me olvidé por completo. Me dí cuenta de esto cuando de fondo comencé a escuchar un susurro suave, era la lluvia. "Cielo gris, lluvia, claro...puedo algunas fotos pueden estar en blanco y negro, quedarían hermosas", pensaba mientras continuaba en mi pequeño mundo.

No pude con mi genio, saqué la cámara del trípode y tomé una foto desde donde estaba sentada, para que se vea el tablero desde ese ángulo también.

 "Debería ir terminando, ya hay poca luz y en cualquier momento suena el "gong" y voy a tener que salir corriendo"; "en la última foto puedo salir mirando a la cámara".

Y si pensarlo, había terminado "mi primer autorretrato".

Creo que estaba necesitando desdoblarme y mirarme desde otro ángulo, encontrar un nuevo enfoque.
Me había quedado sin batería, pero este ejercicio me sirvió para autoalimentarme y cargar las pilas!!!


Probado + testeado + recomendado = 100%


4 comentarios

  1. Estás divina! Y es un gran ejercicio para la vida eso de "cambiar el ángulo de la mirada, el enfoque", hace poquito hice un post sobre esto en el blog a partir de un ejercicio de dibujo que nos dieron en un taller de ilustración en el que participé, y ni hablar si la mirada está puesta en uno mismo: para valientes! jajaja! Te dejo el link (que tiene música!) besotes y buen arranque de semana! http://sentidosregalos.blogspot.com.ar/2015/06/un-ejercicio-de-dibujo-para-la-vida.html

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  2. Divinas fotos, especialmente la última con tu sonrisa franca!
    besos

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  3. COincido con Gise, estás divina!! en ésta no te acompaño, no me gusta verme en fotos...mejor paso!

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  4. Que buen trabajo!! Divino post y me encanto la experiencia...me imagino que requiere un tiempo de relax, de no tener que salir corriendo a buscar a nadie..me encantaria hacerlo. Estas divina!

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© Roxi Ameduri Marchettini
Maira Gall