Este reciclado es ideal para hacer con los niños
y enseñarles que las cosas pueden tener un uso distinto para el que fueron creados.
Tomás una botella de plástico, de esas que siempre andan dando vueltas por casa,
un clavo y una pinza (para que no te quemes)
Calentás el clavo en la hornalla, lo apoyás en la base de la botella y hacés un agujerito.
Hacés esto mismo en toda la base.
Cubrís bien todos los agujeritos con cinta.
Cargás la botella con agua, en este caso ella era la encargada.
Una vez que está llena de agua, tapás la botella y le sacás la cinta.
Como por arte de magia...el agua no se escapa.
Ahora sí...el momento de la verdad!!!!!
Colocás la botella sobre una plantita y desenroscás despacito la tapa y...
chachan...chachan....!!!!!!!!
"Siiii!!! funcionó mamá!!!!!!
Al desenroscar la tapa sale el agua y al enroscarla deja de salir.
Un lindo experimento para hacer juntos este fin de semana!!!
Yo, por lo pronto, cosecharé mi rúcula
y armaré una rica ensaladita con tomates cherry y quesito!!!!
FELIZ VIERNES Y BUEN FIN DE SEMANA!!!!!!!