Desde que descubrí las charlas TED creo que me volví algo adicta;
y desde que descubrí que la empresa de cable ofrece algunas sin cargo, más todavía.
Empezó como una conferencia anual que se realiza desde 1984 en Long Beach, California, Estados Unidos y que ha tenido como finalidad facilitar a un público amplio el acceso a mentes brillantes del planeta que hacen presentaciones de 18 minutos sobre alguno de los tres temas que componen la sigla: tecnología, entretenimiento y diseño.
El domingo a la mañana, mientras tomaba unos ricos mates, con la casa aún dormida, me senté a ver la charla de Elizabeth Gilbert, la autora del libro comer, rezar, amar.
Ella habla sobre una nueva forma de ver y concebir la creatividad; el genio de la creatividad.




